La comparecencia de Adolfo, Fito pa’ los cuates – Crónicas desde el Congresito

Por Mayro Criticón.

– Historias de terror de JJ Mendoza
– Ya habló Padilla, pero callaron a Carrera, Menchaca y “Sencillita”
– En lunes ya no faltaron como desvergonzadamente le hicieron el feo a la titular de Semujer el pasado viernes

El lunes llegaron con los ánimos renovados y más en el Congresito que al inicio de la semana recibió al que para muchos es la mejor carta del PRI de cara a la próxima elección por la gubernatura de Zacatecas, Adolfo Bonilla Gómez (no Robles, diputado Pepe Correa, ése es su papá). Flamante fresnillense y titular de la Secretaría del Campo.

Y es que hace una semana, en la sesión de la comparecencia de la titular de Semujer, Adriana Guadalupe Rivero Garza, la doctora en Historia fue seriamente agraviada por casi la mitad de nuestros millonarios diputados (menos Vero Díaz), que cínicamente solicitaron permiso para ausentarse en viernes mezcalero y quincenal.

La sesión no duró ni dos horas y el legislador José María González Nava (quien sigue llamando posesionamientos a los posicionamientos #TanWeyX2) sudaba la gota gorda para tener el quorum legal hasta que casi a las 18:00 horas (citaron a las 16:30), se completaron los necesarios para que compareciera la también maestra en Derecho Constitucional.

Pero este lunes fue diferente y después de la exposición de Fito (pa’ los compas) Bonilla en el Congreso, 21 ricachones legisladores (uno menos que con Jorge Miranda y 17 más que Adriana Rivero), pidieron exponer sus preguntas y hasta las felicitaciones al secretario de la mesa directiva (Édgar Viramontes montes), bueno, sólo dos detallistas diputadas le desearon feliz cumpleaños al ex alcalde de Jalpa; Susana Verde del Partido ídem y Soralla Bañuelos de Nueva Transa.

En el mensaje del grupo parlamentario del Perderé, el combativo JJ Mendoza (de cara a conmemoración de día de muertos) habló de historias de terror y palabras más, palabras menos dijo que en los precios de garantía del frijol en la entidad hay desde perversiones, torceduras y hasta prostitución de parte de las organizaciones de acopiadores del grano, lo menos que les llamó fue “vividorcillos” y “puñado de coyotes institucionales”, y además, “cachetones”, ante la mirada atónita de varios legisladores aludidos por referencias faciales. Hasta recomendó hacerles liposucción.

A esos acopiadores, no a sus compañeros. ¡Válgame Dios!, lo que escucha uno en actos republicanos.

En su oportunidad, Bonilla Gómez, el terror de las madrecitas del Colegio Fresnillo (así me acuerdo de cuando era estudiante de la preparatoria de ese lugar), respondió con maestría las preguntas de los diputados.

En una carpeta guinda (igual que la falda de mi consentida Perla Martínez y sus botas rojas, hasta parecen de Morena) guardaba Fito los datos y las cifras que además conoce de memoria.

Así, el egresado del Tec de Monterrey en Administración de Herencias, perdón, de Empresas; hizo gala del manejo de tarjetas en donde apuntaba y posteriormente utilizaba para posicionarse como un serio aspirante (el otro es Miranda) en cualquier proceso electoral y si es que todavía vive el PRI para entonces.

Y ya hablando de corazones calientes y el que tampoco perdió oportunidad para fijar su postura en el 2021 fue el de Morena, Armando Perales al recordar que David Monreal tendrá un cargo en la Secretaría de Agricultura del próximo gobierno federal. ¿Era necesaria la referencia?, seguramente no, pero sí la dependencia.

Quien de plano dio pena ajena fue Luis Alejandro Esparza Olivares, sólo utilizó la mitad de su tiempo para fijar la postura de su partido, insisto, ése PRI ni quien lo ayude.

Extra, extra, al que por fin pudimos conocerle la voz, (de esos que se sientan atrás), fue al de Morena, el de Representación Proporcional, Jesús Padilla y hasta dos veces habló, pero en compensación ahora ni la sencillita diputada de apellido conocido (de las que se sientan hasta adelante), ni Carrera (sobrino político de Fito) ni Menchaca dijeron esta boca es mía. ¿Los habrán castigado por lo del viernes?

Y en la forma está el mensaje, en su exposición de 30 minutos, Bonilla Gómez mencionó cinco veces a Alejandro Tello, dos veces al presidente electo y ni una sola vez a… Enrique Peña Nieto; al mismo que hace seis años era el personaje de moda, ah y también el presidente de México que lo será hasta el 30 de noviembre de este año, aunque ya ni los priistas lo respeten o se acuerden de él en sus discursos.

La comparecencia terminó a las 14:50 y los rounds de sombra que el titular de Secampo ensayó con sus funcionarios, en donde les pedía que se asumieran como diputados (ya sentían engordar sus carteras), fructificó en términos taurinos como corte de orejas y rabo.

Esta semana concluyeron las comparecencias y dejaré de cronicar (vuélvanme a perdonar el término), pero andaré de colado en otras instancias para darle de cocos a los malportados.