Ninguna Decisión Tomada por la Mayoría Puede Limitar los Derechos de la Minoría: Roxana Muñoz, morena

Es una decepción que en la entidad no se haya homologado la disposición constitucional y jurisdiccional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al no aprobarse las reformas al Código Familiar del estado para incluir el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo, expuso la legisladora de la fracción de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la 63 Legislatura, Roxana del Refugio Muñoz González.

«Nuestro voto fue a favor porque acatamos la resolución constitucional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Como diputada de Morena mi postura es a favor porque legislamos para todas las personas y amor es amor. La ciudadanía juzgará a quienes no legislan los derechos para todas las personas» dijo la diputada.

Añadió que ninguna decisión tomada por la mayoría puede limitar los derechos de la minoría, en igualdad de condiciones. Y este tema se trata de derechos humanos y de acatar una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Pues no se debe olvidar que el Código Familiar de la entidad impide el matrimonio igualitario y niega a las personas a hacer efectivo ese derecho.

Por lo que resulta violatorio de los derechos a la igualdad y a la no discriminación, derechos consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo primero, señaló.

En este sentido, el máximo tribunal constitucional del país ha señalado que las legislaciones que consideran al matrimonio como la unión únicamente entre hombre y mujer con el objetivo de procrear hijos vulnera los derechos humanos.

Resulta importante homologar el Código Familiar con estas disposiciones constitucionales y jurisprudenciales. Y subrayó que no se trata de una cuestión de fobias o ideologías, pues quienes representan a la sociedad zacatecana deben tomar en cuenta que legislan para todos los sectores, dijo Muñoz González.

Consideró que el Poder Legislativo debe trabajar por los derechos humanos y por la dignidad y respeto de las minorías. Y no hacerlo es inconstitucional y vulnera la dignidad de los ciudadanos. 

Y esta distinción, supone hacer una mala interpretación del derecho de la familia, y supone una violación de los derechos cuando la ley impide la unión por amor entre dos personas, violando el principio de respeto a la libertad individual y la vida privada.

Concluyó que legalizar el matrimonio entre las personas del mismo sexo, en los mismos términos en los que se benefician las personas heterosexuales, es un paso para hacer que la sociedad sea más tolerante y todos los ciudadanos gocen de sus derechos humanos, sin prejuicios y sin estereotipos.