Osvaldo Ávila: Los decretos, ataques y presagios fallan: ¡Antorcha viva y al servicio del pueblo!

Empiezo esta primera colaboración del año dirigiéndome a mis posibles lectores para desearles que el 2020  sea bueno para todos, esto a pesar de las adversidades económicas que enfrentamos día a día, reitero mi compromiso de trabajar con mayor perseverancia, determinación, valentía y creatividad para encabezar las demandas más sentidas en los pueblos de toda la geografía zacatecana.

Sin duda este será un año complejo pues así lo vaticinan los indicadores económicos, por tanto se hace más necesario organizarse para construir una gran fuerza social que cambie el rumbo de la patria; por ello debemos estar más hermanados, más dispuestos a luchar incansablemente para conseguir nuestro objetivo principal que es combatir la pobreza y la desigualdad social que aqueja a la mayoría de los mexicanos, esa es nuestra tarea en la que no daremos ni un paso atrás.   Dicho lo anterior paso ahora a desarrollar algunas ideas que considero necesario hacerlas públicas.

A pocos días del triunfo electoral del 1 de Julio del 2018, el Presidente Andrés Manuel López Obrador emprendió una gira por todo el país para agradecer la confianza de la población que se manifestó con las más alta votación emitida por 30 millones de mexicanos. En plazas públicas de las principales ciudades, ratificó su determinación de trabajar incansablemente en beneficio de los pobres y delineó algunas acciones para materializar el compromiso en favor de las mayorías. Como punto central de su discurso se ratificaba la determinación de instrumentar una política social nueva que beneficiara a los pobres, pero sobre todo que combatiera lo que a juicio del primer mandatario es el más grave problema de nuestra patria, la llevada y traída corrupción.

Amparado en la anticorrupción prometió que los apoyos llegarían de manera directa, en consecuencia, a partir de ahí emprendió una campaña contra una imaginaria organización llamada ANTORCHA mundial con el claro propósito de desprestigiarnos, crear animadversión de propios y extraños con el objetivo de justificar la futura negación o represión a cualquier solicitud expuesta por el Movimiento Antorchista.

Hoy de nueva cuenta algunos comunicólogos retoman las embestidas contra nuestro movimiento, pero como ayer, la estrategia fallará, pues a la perseverancia, determinación y lealtad al pueblo, se suman los yerros  de la auto llamada cuarta transformación, que en ámbitos como la seguridad, salud, economía, educación y sobre todo ante el incumplimiento a sus promesas el pueblo empieza a desesperarse. Ante la ausencia de resultados e incongruencia del primer mandatario se registra el descenso sostenido en todas las encuestas sobre la popularidad  del morenista, crece el desencanto popular y sin duda la alternativa única que tendrán los mexicanos pobres será la lucha organizada.

Ya ha pasado más de un año del inicio de la cruzada de aniquilamiento orquestada desde el púlpito presidencial que fue reforzada por los famosos comunicadores con reportajes en influyentes medios masivos, acción replicada en algunos estados así como municipios del país por otros servidores públicos contándose a gobernadores y presidentes municipales morenistas, priistas, aliancistas y de todo color o sabor, pero a pesar de todos los mecanismos usados en nuestra contra aquí seguimos dando la cara al pueblo, educando y organizando.

Los antorchistas estamos haciendo efectivo nuestro derecho de organización así como el de manifestación de las ideas para lo cual seguimos recorriendo con libertad y con la conciencia tranquila los pueblos de cerca de treinta municipios explicando a la ciudadanía que la única solución a sus males está en la lucha legal, pacífica, pero enérgica como la desempeñada por Antorcha.

Por ello, a través de este medio hago un llamado a mis compañeros activistas, a los plenistas, a los dirigentes de colonias y comunidades a que expliquemos  pacientemente la causa de los males que hoy vivimos a todo aquel que quiere escucharnos, los invito a que redoblemos nuestro esfuerzo, que intensificamos nuestra labor, que nos aferremos a nuestro ideal, así los intentos por acabar con la organización nos harán más fuertes, las injurias no lograrán arrancarnos el sueño de vivir en una patria más justa con todos los mexicanos. Que no quede ninguna duda de ello.