Osvaldo Avila: Pánuco y el gobierno de la “Nueva Alianza”

Por Osvaldo Avila Tizcareño

Ya en otras ocasiones me he referido a las múltiples peripecias que enfrentamos los antorchistas en los últimos meses para la atención de todo tipo de demandas que se le exponen a funcionarios de los tres niveles de gobierno. Los argumentos varían desde los que se declaran imposibilitados de atender pues solo recibieron  deudas de las administraciones anteriores  hasta los que exponen que los caprichosos recortes de la Federación los ha dejado sin recursos para obra pública y apoyos de asistencia social.

            Pero a estas muestras de aparente honestidad (¿O serán pretextos?), se suma de manera reiterada el argumento de que se apegarán en absoluto a la política del Presidente Andrés Manuel López Obrador de entregar todos los apoyos sociales de manera directa a los beneficiarios para evitar a los intermediarios y combatir con ello la corrupción. Varias veces me he preguntado si quienes asumen tal conducta se darán cuenta de la flagrante violación a los derechos constitucionales que se comete con ello.

            Ya muchos antorchistas nos hemos encargado de precisar que nunca los lideres recibimos de manera personal los programas sociales, jamás pasaron por las manos de ningún dirigente programas como Oportunidades, Prospera o Procampo. Hemos aclarado también que al declarar que no se tratará con intermediarios y se atenderá de manera personal a cada peticionario se está violentando el derecho de organización y petición contenido en la Carta Magna.

            Me he preguntado también si con esa política no hay un trasfondo sectario y fascista que esconde la verdadera vocación de muchos de los gobernantes que pugnan por trato individualizado para manipular y atropellar al ciudadano común que muchas de las veces se atemoriza ante él poderoso que cuenta con policía, separos y personal que rodea al funcionario en cuestión para demostrar que se trata de alguien con suficiente poder para someter a todo aquel que se atreva a desafiarlo.

            A pesar de exponer por escrito este trato y cuando la oportunidad lo ha permitido hemos explicado  esta visión a políticos encumbrados  precisando que con su actuar se comete traición al pueblo y se violenta la ley, de nada ha servido, una y otra vez la historia se repite.

            Lo anterior ocurre ahora en Pánuco donde el Ing. Abraham Castro Trejo del Partido Nuevo Alianza, recibió desde los primeros días de su administración un modesto pliego petitorio donde se exponían demandas de carácter elemental como obras de carácter social tales como agua entubada, energía eléctrica, pavimentación de calles, aulas, domos escolares y acciones de orden social en beneficio de ciudadanos marginados de este municipio y aunque el gobierno es  emanado de otro partido político diferente a Morena, curiosamente  la respuesta a las demandas sociales es muy parecida.

            Pues bien, a pesar de la argumentación paciente y racional de mis compañeros encabezados por el joven activista Pablo Castañeda Merino y luego de varios encuentros infructuosos en absoluto, la respuesta ha sido la misma; ¡no tengo dinero!, ¡no puedo!, ¡ah y ustedes son intermediarios que más bien merecerían la hoguera!

            Me hago cargo de    la exageración última, pero solo eso faltó que les dijeran a mis compañeros. Aquí también conviene traer a cuenta  la lista de acciones logradas por el antorchismo, que desde hace más de 12 años que por primera vez un servidor y otros activistas acudimos  a este municipio;  hablan por nosotros el logro de tramos carreteros como el de El Bordo- Norias de San Juan, Muleros- Pánuco y el de Casa de Cerros; pero no solo eso, recientemente  se edificaron en beneficio de la juventud de ese municipio domos escolares en San Antonio, Casa de cerros, Norias de San Juan y Llano Blanco.

            Con este listado  se da fe de nuestra labor, por ello resulta un despropósito que hoy se niegue en absoluto atención y sobre todo soluciones a quienes han abonado desde siempre al bienestar y desarrollo del municipio.

            No hay duda, si la respuesta es la misma, si la soberbia se manifiesta de manera clara como en otros lugares y sale a cuenta la actitud dictatorial de los gobernantes, no hay otro camino que iniciar  la lucha valiente y decidida.

            Adelante panuquenses, sepan que no están solos pues sus hermanos antorchistas de otras latitudes estamos dispuestos a sumarnos a la exigencia de obras sociales, solo esperamos su  llamado para hacer patente la consigna que nos distingue: la ¡Unión, Fraternidad y Lucha!,  pero antes de recibir la solidaridad anunciada se requiere que den el primer paso y nosotros iremos a su lado en esta nueva batalla por la justicia.